retrato de dos voluntarios del servicoo jesuita de migrantes

Voluntariado en los CIE: acompañar desde la cercanía

El acompañamiento a personas migrantes en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) es una de las líneas de trabajo del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) Valencia. Se trata de una presencia constante para acompañar y defender a las personas privadas de libertad en los CIE, a través de un modelo que combina la presencia y espacios de intervención en los centros, la interlocución con personas internas, familias, administración, juzgados, entidades sociales y otras instituciones, además de acciones legales de denuncia o queja, así como movilización social, litigio e incidencia.

Los CIE son establecimientos de carácter no penitenciario en los que se priva de libertad de forma cautelar a personas extranjeras por una infracción administrativa vinculada a su situación documental. En estos espacios, la labor del voluntariado contribuye a generar cercanía, ofrecer información y acompañar procesos personales durante el tiempo de internamiento.

Una presencia que sostiene

Alberto Guerrero Peyrona es sacerdote jesuita y forma parte del equipo de voluntariado desde 2014. Su trayectoria vital ha estado siempre vinculada al compromiso social y al acompañamiento de personas en situación de vulnerabilidad en distintos países.

“Al menos cada día que usted venía me quitaba la obsesión de que mañana me pueden expulsar”, recuerda que le han dicho algunas de las personas que ha visitado en el CIE.

Ese es, precisamente, el sentido de su presencia: estar, escuchar y ofrecer un espacio de conversación que rompa con la rutina del internamiento y permita a la persona sentirse reconocida.

Acompañar desde la experiencia de vida

María Cinta Castells Peris, integrante del instituto secular Vita et Pax,  participa en este voluntariado desde 2017. Su recorrido previo como trabajadora social y su experiencia de más de dos décadas en proyectos de formación con mujeres en Ruanda, así como su trabajo con comunidades migrantes en Europa y América Latina, han marcado su forma de entender el acompañamiento.

“Yo vengo a acompañarles en ese momento y a lo que puedo ayudarles, les ayudo”, explica sobre su labor en las visitas semanales.

Además, asegura que en ese encuentro se genera un vínculo que va más allá de la ayuda material: “Es una presencia de un familiar, como diríamos, que está cercano”.

Pequeños gestos que generan procesos

El voluntariado en los CIE se concreta en acciones sencillas: escuchar, hacer seguimiento de las personas visitadas, facilitar información, acercar productos de uso cotidiano o poner en contacto con recursos cuando recuperan la libertad.

Son gestos que contribuyen a que el tiempo de internamiento se viva con mayor acompañamiento y que, al salir, las personas puedan continuar su proceso con más apoyo.

“Gracias a la pequeña gotita del acompañamiento han podido rehacer su vida”, señala Alberto al recordar algunos de estos procesos.

Una invitación a la participación

El voluntariado es también una experiencia de aprendizaje y encuentro. Tanto Alberto como María Cinta destacan que permite comprender de manera directa la realidad migratoria y formar parte de una red que trabaja por la justicia social y la hospitalidad.

María Cinta, por ejemplo, lo expresa desde la empatía: “Yo les diría que pensaran cómo se sentirían si las detuvieran hoy con lo que llevan puesto y sin tener claro por qué”.

Formar parte del voluntariado del SJM Valencia

El SJM Valencia ofrece espacios de formación y acompañamiento para las personas que desean integrarse al voluntariado en los CIE y en otros programas.

Sumarse es una manera concreta de participar en la construcción de una sociedad más acogedora, desde la cercanía y el reconocimiento de la dignidad de todas las personas.

¿Qué hace una persona voluntaria en los CIE?

Las personas voluntarias realizan visitas periódicas a quienes se encuentran internados, al ofrecer escucha, acompañamiento emocional e información sobre recursos sociales. También colaboran en el seguimiento de los casos junto al equipo del SJM y facilitan pequeños apoyos materiales que mejoran la vida cotidiana durante el internamiento.

¿Qué formación se necesita para hacer voluntariado en los CIE?

No es necesario tener una formación específica previa. El SJM Valencia ofrece un proceso formativo que permite conocer la realidad de los CIE, el marco legal, las claves del acompañamiento y el trabajo en equipo antes de comenzar las visitas.

¿Quién puede ser voluntario o voluntaria?

Cualquier persona con motivación, disponibilidad para formarse y compromiso con el acompañamiento a personas migrantes puede participar en el voluntariado del SJM.

¿Cómo participar en el voluntariado del SJM Valencia?

Las personas interesadas pueden informarse a través de la web del SJM Valencia y de sus canales de contacto. El equipo se pondrá en comunicación para explicar los programas disponibles y el proceso de incorporación.

Imagen del ayudantamiento de valencia, donde se observan a las personas en el pleno del Ayuntamiento de Valencia

SJM Valencia defiende la regularización en el pleno ordinario

La directora del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) Valencia, Cecilia Villarroel Romero Nieto, participó el pasado 24 de febrero en el turno de intervención de entidades sociales en el pleno ordinario de febrero celebrado en el Ayuntamiento de Valencia, donde varias organizaciones defendieron una mirada basada en derechos humanos, integración y cohesión social en las políticas migratorias. 

El Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) Valencia fue una de las organizaciones invitadas para intervenir en el pleno del Ayuntamiento de Valencia en el que se debatió la moción presentada por VOX para solicitar la paralización de los procesos de regularización de personas migrantes. La moción fue finalmente rechazada con los votos de PP, PSPV-PSOE y Compromís.

La participación de la sociedad civil en este tipo de debates permite que las políticas públicas no se reduzcan únicamente a la confrontación partidista, sino que incorporen la experiencia de las organizaciones que acompañan diariamente a las personas migrantes y refugiadas.

En este caso, las entidades defendieron la importancia de situar el debate en el marco de los derechos humanos, la convivencia y la cohesión social.

Una moción rechazada por la mayoría del pleno

La propuesta fue finalmente rechazada con los votos en contra de PP, PSPV-PSOE y Compromís, que coincidieron en no respaldar la iniciativa. Este resultado refleja la complejidad del debate migratorio y la necesidad de abordarlo desde una perspectiva estructural y no únicamente desde el control de flujos.

Según recogieron distintos medios de comunicación, el debate evidenció posiciones políticas diferenciadas, pero también la coincidencia en la importancia de gestionar la realidad migratoria con responsabilidad institucional.

Una mirada integral a las políticas migratorias

Durante su intervención, la directora del SJM Valencia subrayó que la política migratoria no puede reducirse al control de fronteras, sino que debe contemplar:

  • Las políticas de integración e inclusión
  • Las políticas de cohesión social y convivencia

Esto implica garantizar el acceso a derechos, promover la formación y el empleo, fortalecer los servicios públicos y generar condiciones para la participación social.

Tal como se señaló en el pleno del Ayuntamiento, la evidencia demuestra que los procesos de regularización:

  • Favorecen la incorporación al mercado laboral formal
  • Aumentan las cotizaciones a la Seguridad Social
  • Reducen la economía sumergida
  • Fortalecen el Estado de bienestar

“Una mirada integral a la política migratoria nos exige ampliar el foco y abordar otras dimensiones relacionadas con la integración a largo plazo, el acceso a derechos y la promoción de la convivencia y la cohesión social”, aseguró Cecilia en su intervención. 

Regularizar es proteger derechos y fortalecer la convivencia

Desde el SJM Valencia se insistió en que bloquear los procesos de regularización no elimina la realidad migratoria, sino que incrementa la precariedad y la vulnerabilidad.

La regularización permite:

  • Garantizar contratos legales
  • Combatir la explotación laboral
  • Asegurar cotizaciones
  • Reforzar la cohesión social

“Cuando hablamos de migración no estamos hablando de cifras abstractas. Estamos hablando de personas. De vecinos y vecinas que viven en nuestros barrios, que trabajan, que pagan impuestos y que sostienen sectores enteros de nuestra economía”, explicó después de su intervención nuestra directora. 

La intervención también puso el acento en la necesidad de fortalecer las políticas de gestión de la diversidad para convivir en una sociedad multicultural.

Cecilia Villaroel durante el pleno en el ayuntamiento

Informe CIE en Valencia: raíces, derechos humanos y el papel del voluntariado

Imagen durante la presentación del informe en Valencia, en el ICAV

El Informe CIE 2024 “Raíces tras los muros”, presentado en el Ilustre Colegio de Abogados de Valencia (ICAV), amplía la mirada sobre la realidad de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) en España. El documento evidencia una de las principales paradojas del sistema: muchas de las personas internadas son migrantes con un fuerte arraigo en el país, con años de residencia, vínculos familiares, empleo e incluso procesos de regularización en marcha.

La presentación reunió a organizaciones sociales, representantes del ámbito jurídico y entidades defensoras de los derechos humanos, en un espacio de análisis y reflexión sobre la privación de libertad por motivos administrativos y sus consecuencias en la vida de las personas migrantes.

Presentación del Informe CIE 2024 en Valencia

La jornada fue moderada por Cecilia Villarroel, directora del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) Valencia, quien destacó la importancia del acompañamiento a las personas privadas de libertad en estos centros. Esta labor permite recoger información directa sobre las condiciones de internamiento y las situaciones de vulnerabilidad que allí se viven, gracias a la presencia constante de equipos profesionales y, especialmente, del voluntariado.

Iván Lendrino, de Pueblos Unidos – SJM Madrid y coordinador del informe, presentó los principales datos y conclusiones del documento, evidenciando las fallas estructurales del sistema de internamiento y los obstáculos que enfrentan las personas migrantes en los procesos de repatriación.

Desde la mirada de las organizaciones aliadas, Ignacio Gay, presidente de Amnistía Internacional en la Comunidad Valenciana, subrayó la urgencia de garantizar transparencia en la gestión de los CIE y el acceso a información pública que permita comprender las causas de las detenciones y prevenir vulneraciones de derechos.

Por su parte, Kira Rompao y Eva Monzón, de la sección de Extranjería y Derechos Humanos del ICAV, abordaron la complejidad del laberinto jurídico al que se enfrentan las personas internadas y la necesidad de fortalecer la coordinación entre los colegios de abogados para asegurar una defensa efectiva y la tutela judicial.

Principales claves del Informe CIE 2024

El informe aporta cuatro elementos centrales que amplían la comprensión de esta realidad:

    • El arraigo de las personas internadas: un alto porcentaje tiene años de permanencia en España, redes familiares y proyectos de vida consolidados.
    • La falta de transparencia administrativa: ausencia de datos públicos detallados sobre internamientos, expulsiones, procedimientos y garantías.
    • Las dificultades en el acceso a la defensa jurídica: la complejidad del sistema limita el ejercicio efectivo de derechos.
  • El valor de las alianzas locales: el trabajo coordinado de entidades sociales y jurídicas fortalece la incidencia en la defensa de los derechos humanos.

Otros datos importantes que hay que agregar: hay 1863 personas internadas, siendo los recintos de Madrid y Barcelona los que tienen más personas internadas. En 2024 se contaban 6 CIE, y hoy son 7 en el país. Y la mayoría de estas personas tienen orden de expulsión, siendo 1307 personas repatriadas.

Avances en la realidad de los CIE

En la última década se han producido algunos cambios significativos:

  • El número de personas internadas ha descendido de aproximadamente 10.000 a alrededor de 2.000.
  • Se ha reforzado el papel de los juzgados de control.
  • Ha aumentado la implicación de entidades sociales.
  • La publicación periódica de informes ha contribuido a visibilizar esta realidad y a generar conciencia social.
  • Más de 210 organizaciones trabajan actualmente contra el racismo institucional y los controles por perfil racial.

Desafíos pendientes en los CIE

A pesar de estos avances, persisten retos fundamentales:

  • La existencia misma de los CIE como medida de privación de libertad por una infracción administrativa.
  • La necesidad de situar este debate en el centro de la agenda política.
  • La falta de atención especializada en salud mental.
  • La urgencia de mejorar el acceso a la información para las personas internadas sobre su situación y sus opciones legales.
  • El fortalecimiento del acompañamiento social y jurídico.

El papel del voluntariado en el acompañamiento en los CIE

Detrás del desarrollo de este informe es clave destacar las voces del voluntariado de SJM Valencia, recordando que la defensa de los derechos humanos es también una tarea profundamente humana y colectiva.

Alberto Guerrero, vinculado desde 2014 al acompañamiento a personas migrantes privadas de libertad, compartió cómo su compromiso nació de la necesidad de mirar de frente una realidad muchas veces invisibilizada. Su experiencia en los centros le ha permitido comprender que detrás de cada expediente hay historias de vida, familias y procesos de arraigo, y que la presencia de personas voluntarias se convierte en un espacio de escucha, dignidad y esperanza.

“Entrar al CIE te cambia la mirada para siempre”, afirmó Alberto. Y añadió: “No vamos a salvar a nadie, vamos a acompañar”, subrayando el valor de la presencia y la escucha en contextos de privación de libertad.

María Cinta Castells Peris relató que su llegada al voluntariado fue un paso de la reflexión a la acción. El acompañamiento en los CIE —señaló— transforma tanto a quienes reciben apoyo como a quienes deciden estar presentes desde el compromiso y la gratuidad.

“El voluntariado es un compromiso con la dignidad de las personas”, expresó.
Para ella, poner rostro a una realidad que suele aparecer solo en cifras “rompe prejuicios y te coloca frente a frente con la humanidad del otro”.

Ambos coincidieron en que la labor voluntaria es fundamental para sostener el trabajo de las organizaciones que acceden a los centros: escuchar, orientar, detectar situaciones de vulnerabilidad y tender puentes con el exterior. Una tarea discreta, pero clave en la garantía de derechos.

“La escucha ya es una forma de justicia”, resumieron ambos como una de las experiencias más significativas del acompañamiento.

El voluntariado en los CIE es una forma concreta de ejercer ciudadanía activa, construir una cultura de hospitalidad y defender la dignidad de todas las personas. “Cualquiera que tenga un poco de tiempo y mucho respeto puede hacerlo”, fue también el mensaje de María Cinta a quienes se plantean dar el paso.

Acercarse, informarse y participar en estas redes de acompañamiento es un camino hacia una sociedad más justa y consciente.

El compromiso del SJM con las personas migrantes

Desde el Servicio Jesuita a Migrantes Valencia continuamos trabajando por la defensa de los derechos de las personas migrantes y por la construcción de espacios de acogida, acompañamiento y justicia.

El voluntariado es una parte esencial de esta misión. Su presencia hace posible que las personas internadas no queden en el olvido y que sus historias sean escuchadas.

Si quieres conocer más sobre cómo participar en nuestros programas de voluntariado y acompañamiento, revisa toda la información para que te puedas sumar o colaborar. 

Fotografía donde se ve el equipo de Servicio Jesuíta de Migrantes junto a distintos jóvenes, aprendiendo sobre el acto del servicio con amor

Jornadas Ignacianas 2026: educar con el amor en acción

Estas jornadas forman parte del compromiso de las Escuelas San José con una educación integral, centrada en la persona, el servicio a los demás y la formación de ciudadanos críticos, solidarios y comprometidos con la justicia social.

Durante los días 27 y 28 de enero, las obras de la Compañía de Jesús en Valencia, celebraron sus tradicionales Jornadas Ignacianas, organizadas por las Escuelas San josé, como ese espacio donde la comunidad educativa detiene su actividad académica habitual para profundizar en lo esencial: la identidad ignaciana y la educación en valores.

Estas jornadas forman parte del compromiso de las Escuelas San José con una educación integral, centrada en la persona, el servicio a los demás y la formación de ciudadanos críticos, solidarios y comprometidos con la justicia social.

Fortalecer la identidad ignaciana en la comunidad educativa

Marta León, Coordinadora de Pastoral de la ESO, destacó que estas jornadas se centran en el  desarrollo de actividades basadas en la pedagogía jesuita, e inspiradas en la vida y enseñanzas de Ignacio de Loyola.

Explicó además, que el principal objetivo que se busca es reforzar el sentido de pertenencia del alumnado a la red de colegios de la Compañía de Jesús, poniendo en valor la figura de San Ignacio y su mensaje central:  El amor se debe poner más en las obras que en las palabras.

En detalle, las Jornadas Ignacianas buscan promover valores fundamentales como:

  • El compromiso social
  • El servicio a los demás
  • El pensamiento crítico
  • El buen trato y la convivencia

En los cursos superiores, el trabajo se orientó especialmente a reflexionar sobre la migración, las desigualdades sociales y la interculturalidad, fomentando así la sensibilidad de los jóvenes hacia la igualdad, la tolerancia, el derecho a la educación y el respeto por las distintas culturas.

Testimonios de vida desde la acción de las obras ignacianas en Valencia

Para acercar estos valores a la realidad cotidiana del alumnado, se diseñaron cinco dinámicas de interacción, donde personas voluntarias del Servicio Jesuita de Migrantes y de Entreculturas, compartieron sus valiosos testimonios personales y experiencias reales de vida vinculadas al trabajo social y educativo que realizan estas obras en Valencia.

Específicamente las experiencias compartidas fueron desarrolladas en las áreas de: educación de calidad y con igualdad de oportunidades, desde la mirada de Entreculturas; el acompañamiento y apoyo desde el Centro de Escucha, el Espacio Interreligioso y especialmente desde el SJM.

Cabe destacar la participación de la directora del SJM, Cecilia Villarroel, quien, a partir de su experiencia, pudo orientar a los jóvenes hacia una mirada más profunda, sensible y humana sobre la situación de las personas migrantes y la acogida de familias en situación de vulnerabilidad.

En cuanto al tema de la espiritualidad,  los testimonios de personas voluntarias de las Comunidades de Vida Cristiana (CVX) y del sacerdote jesuita Noberto Alcover, fueron significativos para acercar y conectar a los jóvenes con esta dimensión de la vida.  

Dichas jornadas fueron desarrolladas tanto en las aulas de las Escuelas San José como en los espacios del Centro Arrupe; y estuvieron dirigidas a varios grupos de alumnos; entre tercer año de la ESO, 6to grado y educación especial.

Una experiencia formativa para 2000 estudiantes

En total, participaron 2000 estudiantes pertenecientes al sexto grado, tercer año de ESO y Educación Especial, quienes recibieron información adaptada a su edad sobre el propósito y la labor de las distintas obras ignacianas que trabajan en Valencia, reforzando así el aprendizaje desde la experiencia y el contacto humano.

Cada grupo de estudiantes fue rotando por las aulas asignadas, lo que permitió que todos vivieran de manera directa la experiencia de cada obra ignaciana, conociendo su misión, valores y líneas de acción.

Inclusión y participación del alumnado de Educación Especial

Un aspecto especialmente significativo de estas Jornadas Ignacianas fue la participación activa del alumnado de Educación Especial, quienes realizaron dinámicas adaptadas a su proceso formativo.

La directora del área, Esperanza Rangel, subrayó la importancia de estas actividades, ya que permiten que el alumnado se sienta parte de una gran familia ignaciana, fortaleciendo los vínculos con el resto de la comunidad educativa.

“Una familia que crece y se sostiene desde las aportaciones que cada uno va poniendo en su actuar”, señaló Rangel, destacando que comprender el mensaje de San Ignacio —El amor se debe poner más en las obras que en las palabras— ayuda a los estudiantes a relacionarse con los demás desde una actitud de servicio, cuidado y ayuda mutua