Recientemente José Ángel Salcedo, representante de la Comisión Española de Ayuda al Migrante (CEAR), del área de Incidencia y Participación, se apersonó en las aulas de la sede del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM-Valencia) para ofrecer un taller de sensibilización: “Alza la voz contra el racismo y la xenofobia”.
El taller tuvo como propósito sensibilizar sobre la importancia de promover una cultura anti xenófoba y antirracista. Además de informar sobre la importancia de visibilizar para denunciar los casos de delitos por estos motivos que se presentan cada vez más en nuestras ciudades.
El racismo es una forma de discriminación que se basa en la creencia de que unas personas son superiores o inferiores a otras debido a características físicas como el color de piel, los rasgos faciales o el origen étnico. No se limita al odio explícito, sino que también puede manifestarse a través de prejuicios, estereotipos, exclusión social, desigualdades estructurales y prácticas institucionales que afectan negativamente a determinados grupos raciales o étnicos.
La xenofobia, por su parte, es el rechazo, miedo o prejuicio hacia personas extranjeras o hacia lo percibido como «extranjero». A menudo se expresa como hostilidad hacia inmigrantes, refugiados o personas de otras culturas o nacionalidades. Aunque puede estar relacionada con el racismo, la xenofobia se centra más en la exclusión por motivos de origen nacional, cultural o territorial, más que por rasgos físicos.
Durante el desarrollo del taller, llamó la atención cómo a partir de una investigación realizada por CEAR, en 2020, el 81% de los casos de violencia por motivos xenófobos o de antirracismo no eran denunciados por sus víctimas.
Los participantes tuvieron la oportunidad de compartir sus propias vivencias donde enfrentaron casos tanto de racismo, como xenofóbicos. Lo cual contribuyó a ampliar la perspectiva de estos fenómenos sociales. Además de contar con la presencia de abogados especialistas, quienes brindaron recomendación a los participantes para realizar una denuncia segura.
Espacios formativos como éstos, son de vital importancia para desarrollar una cultura de la acogida, de solidaridad humana, de hermandad y empatía social. Porque una sociedad que reconoce su diversidad y aprende a convivir con ella, es una sociedad que se cura a sí misma del odio, del miedo y de la indiferencia.
Heberto Delgado Nava
Voluntario del SJM



